PRIMER CONCURSO DE FANFICS DE MYFIRSTKISS : ONESHOT GANADOR

Annyeong!

Ayer SHINee y MFK provocó muchas taquicardias en muchos fans, jeje, fue un día redondo en muchos aspectos. Antes que nada, MUCHAS GRACIAS POR VUESTRA FIDELIDAD. El equipo de MFK os adora.

Para nuestro primer concurso de oneshots hemos recibido un montón de relatos increíbles, todos nos han encantado e impresionado, ¡no creímos que fuérais a participar tantos! Pero como así son los concursos, sólo podíamos elegir a un ganador, y a pesar de que nos encantó leer oneshots de SHINee, DBSK, MBLAQ, SuperJunior… al final nos decantamos por éste debido a su originalidad, ritmo narrativo… y por mantenernos con la respiración agitada hasta la última línea.

Ojalá os guste el relato tanto como a nosotras, y que no os sintáis decepcionados por no ser los ganadores, ya que organizaremos más concursos y tendréis nuevas oportunidades para dar a conocer vuestros escritos. Sin más, ¡gracias a todos por participar!

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“HOST CLUB”

Había sido un día largo, duro y agotador. Se dejó caer en el sillón, a su parecer excesivamente ostentoso, dejando que el joven se acomodase sobre sus piernas. Sonrió correspondiendo a las caricias que había empezado a regalarle el castaño por su pecho.
Ignorando por completo que aunque todo a su alrededor estuviese casi a oscuras, no se encontraban solos, coló las manos bajo la camisa del joven que estaba sentado sobre sus piernas. La piel de su vientre era suave y eso le hizo recordar que era muy joven también.
Observó su rostro para ver esa cara bonita de niño bueno, bien podría ser una mujer. Alzó una mano tironeando con algo de rudeza de la goma que mantenía el largo pelo del castaño en una coleta.

-Ah-h…

Sonrió consciente de que le había hecho daño, observando cómo el joven se llevaba las manos a la cabeza para retirarse el cabello, ahora suelto, de la cara. Cuando iba a volver a colar las manos bajo la camiseta de él algo lo detuvo.

-Por mucho que haya pagado por él, no puede agredir a ninguno de mis compañeros.

Jonghyun alzó la mirada con pereza hacia el dueño de esas molestas palabras. Un joven rubio con el mismo uniforme que llevaban todos allí, le observaba a unos metros de ellos. Tenía los brazos cruzados sobre el pecho y apoyaba el peso de su cuerpo sobre la pierna izquierda, haciendo que su cadera llamase la atención. Una posición muy afeminada desde su punto de vista. Sonrió aparentemente menos molesto al descubrir también que tenía un rostro tan bonito como su cuerpo. Repentinamente interesada en el hombre parado frente a ellos, se pasó la mano por la nuca.

-Haz el favor de llamar a tu jefe.

Ambos chicos se miraron con recelo. Al final el que los había interrumpido dio media vuelta desapareciendo de allí. Jonghyun dejó las manos sobre las caderas del joven que volvía a prestarle atención.

-¿El precio es el de siempre, Taemin?

-Si, señor.

El castaño volvió a recorrer con sus ágiles manos el pecho sobre el traje de su cliente. Dejó que lo hiciese disfrutando con una sonrisa mientras esperaba. No tardaron más que unos minutos en aparecer el joven rubio junto a un hombre mayor que sonreía gentilmente.

-¿Algún problema, señor Kim?

Negó con la cabeza mientras abría su chaqueta para sacar la cartera de esta, alzando después la mirada de nuevo hacia el hombre encargado del local.

-Solo me gustaría realizar un cambio si es posible. Estoy muy satisfecho con los servicios del joven Taemin, pero me gustaría cambiar esta noche.

El hombre señaló con un gesto de cabeza al rubio junto al dueño del local. Este abrió los ojos sorprendido pasando a mirar a su compañero aun en el regazo de Jonghyun. Taemin se incorporó esperando la respuesta del jefe.

-Me temo que no es posible realizar un cambio, señor Kim. Tendrá que pagar por uno y después por el otro, si es que desea los servicios del joven Key.

Con una sonrisa sacó el dinero suficiente, depositándolo en las manos de Taemin. Key se giró hacia su jefe antes de caminar en dirección a su nuevo cliente, dedicándole una cariñosa sonrisa a Taemin al pasar por su lado. El joven había vuelto a hacerse una coleta y se estaba colocando bien la camisa tras entregarle el dinero a su superior.

-Muchas gracias, señor Kim. Cualquier cosa que necesite tan solo hágamelo saber.

En cuanto se hubieron marchado Jonghyun clavó su mirada en el rubio, ante su sorpresa este sonrió coquetamente. Key se acercó a él moviendo las caderas sugerentemente a cada paso, con una de sus manos aun descansando en la cadera. Se paró frente al hombre trajeado, aparentemente estudiándolo con la mirada.

-A diferencia de Taemin a mí si me importa que me vean. Así que si va a querer algo más que una conversación agradable, y por lo que he visto antes parece ser que es así, le suguiero que alquile una de las habitaciones disponibles.

Esperó sin borrar su sonrisa, con la mano extendida hacia el hombre que lo miraba entre sorprendido y divertido por su actitud. Jonghyun que aun no había guardado la cartera sacó el importe exacto para pagar la habitación. No era la primera vez que usaría una. Ya había ido a muchos locales como aquel, pero desde hacía unos meses solo buscaba compañía masculina. Aunque daba por hecho que el precio sería similar al de un local hetero.
No se equivocó. El rubio contó el dinero entre sus manos y tras asentir le indicó con un gesto coqueto que le siguiese. El local se volvía aun más oscuro e intimo en aquella zona. No eran habitaciones exclusivamente para tener sexo. Muchos de los clientes pagaban únicamente para una conversación agradable y cercana en la intimidad de cuatro paredes. Aún así Key estaba seguro de que su cliente no era de ese tipo. Frunció ligeramente el ceño aprovechando que no podía verle, molesto con la situación. Solía evitarlo en la medida de lo posible. No le disgustaba coquetear todas las noches con varios hombres y obtener dinero a cambio por ello, pero solía descartar a los clientes que querían ir más lejos. No había sido el caso esta vez. Su jefe estaba delante cuando le habían reclamado y no hubiese sido una buena idea negarse. Chasqueó la lengua entregando los billetes al compañero que custodiaba una de las puertas.

-Esto da para toda la noche.

-Lo sé.

Murmuró molesto Key, mientras se giraba para dedicar una falsa sonrisa al hombre que le había seguido hasta allí. Su compañero abrió la puerta tras guardarse el dinero, y ambos hombres entraron en la cómoda y limpia habitación. El rubio caminó tranquilamente hasta el mueble bar en una esquina y sirvió ambas copas, girándose después con una brillante sonrisa hacia Jonghyun. Este le observaba divertido, con las manos en los bolsillos de su traje aun junto a la puerta.

-Y dígame ¿Qué es lo que desea?

Dio un corto trago a su copa, lamiéndose los labios lentamente sin dejar de mirarle. Observó con agrado como los ojos del más bajo seguian cada uno de sus movimientos. Se sentó a la orilla de la cama, extendiendo el brazo con la copa llena en su dirección. Jonghyun se acercó a él, tomando la copa de la que había bebido Key sin embargo, posando los labios en el mismo sitio para beber antes de contestar.

-Que te comportes de manera natural.

El rubio frunció el ceño no esperándose esa reacción. Al principio le había agradado que su cliente de esa noche fuese joven y atractivo. Porque si, el señor Kim era muy atractivo. Pero tenía un mal presentimiento respecto a aquello. Era cierto que ningún hombre era igual a otro, pero normalmente todos solían seguir un patrón. El hombre sentado a su lado en la cama estaba muy lejos de seguir ninguno de los patrones que Key conocía.

-Perdoneme, pero no sé a qué se refiere. Estoy siendo natural con usted.

Algo receloso aún se cruzó de piernas, volviendo a beber esta vez de la copa llena, mientras sostenía su mirada. Jonghyun alzó una mano deslizando el dorso de esta lentamente por la mejilla del rubio.

-Sabes perfectamente a lo que me refiero. La manera en la que te has comportado al defender a tu compañero, Taemin, hace un rato.

Frunció el ceño esta vez sin poder evitarlo frente a él. En actitud molesta se colocó correctamente el flequillo antes de volver a sonreír de la manera más falsa y desagradable que pudo.

-Lo siento, señor Kim. Pero ni todo su dinero sería suficiente para saber cómo soy realmente.

Jonghyun le quitó de las manos la copa y se incorporó de la cama dejando ambas sobre el mueble bar. Se giró para enfrentarse a la mirada recelosa de Key. Lentamente se quitó la chaqueta del traje dejándola cuidadosamente sobre la misma superficie, soltándose un poco la corbata también. Más cómodo se reclinó contra la pared observándole.

-Eso está por ver.

Herido en el orgullo se incorporó de la cama, soltando el nudo de la corbata por completo, empezando a desabotonarse la camisa. Jonghyun sonrió perdiéndose en esa mirada felina. Aun que estaba deseando tumbarlo sobre la cama desde el momento en que lo había visto, no se movió ni un ápice observándole.

-Venga a por lo que ha pagado.

Susurró melosamente Kibum, dejando que la camisa acariciase sus hombros dejándolos al descubierto. Suspiró deshaciéndose de esta mientras la corbata caía sobre el suelo. Cuando sus manos empezaban a forcejear con el cierre del pantalón Jonghyun le detuvo. Alzó la mirada sorprendido porque no le había oído acercarse. Se encontró con los ojos negros del otro, tan solo a unos pocos centímetros de distancia. Era realmente atractivo ahora que podía observarle tan cerca. El flequillo que caía sobre sus ojos no ocultaba la mirada intensa que le estaba dedicando, incómodo desvió la mirada hasta sus labios llenos. Estaban entreabiertos y respiraba casi contra los del otro. Se precipitó a morder, pero Jonghyun le esquivó echándose ligeramente hacia atrás. Desconcertado volvió la vista a los ojos de su cliente que sonreía.

-No tan rápido, zorrito. Voy a tener lo que he pagado.

Frunció el ceño mientras apartaba las manos, dejando de sentir las de Jonghyun sobre las de él. Retrocedió un paso hasta dar con las piernas contra el borde de la cama.
Esta vez sí. Abrió el cierre de los pantalones y los dejó caer hasta los tobillos sin apartar la mirada de sus ojos. Sacó los pies dejando los zapatos atrás y apartó la tela mientras se sentaba en la cama. Inclinándose hacia delante sin romper el contacto visual se deshizo de los calcetines. El hombre no se había perdido ni uno de los movimientos del rubio, observando como ahora gateaba sobre la cama tentándole, llevando tan solo los boxers. Cuando Kibum se mordió el labio inferior con aparente deseo reflejado en su rostro, Jonghyun decidió que era el momento de hablar.

-Estás muy acostumbrado a que hombres desesperados caigan rendidos a tus pies ¿No?

Ofendido frunció el ceño perdiendo poco a poco la paciencia. Se aferró a las sábanas con fuerza para no decir ni hacer nada inapropiado. Era su trabajo y un cliente imbécil no iba a estropearlo todo. No era el primero que lo sacaba de sus casillas ni sería el último. Recuperó la compostura y sonrió.

-¿Es de esos a los que ningunean en el trabajo y viene aquí para sentirse superior?

Lejos de molestarse Jonghyun rió en voz baja, acercándose a la cama mientras dejaba caer la corbata al suelo. Empezó a desabotonar su camisa lentamente sosteniendo la mirada del otro como segundos antes había hecho Kibum. Dejó que esta cayese junto a la del rubio en el suelo, sintiendo un agradable cosquilleo recorrerlo al darse cuenta de que el muchacho estudiaba su trabajado torso con interés. Se sentó en la orilla de la cama apoyando los brazos en esta, a ambos lados del cuerpo.

-Soy el dueño de mi propia empresa. Trabajo en lo que me gusta y disfruto con ello. Vamos zorrito, inténtalo de nuevo.

Kibum fue alzando la mirada de sus fuertes brazos a sus hombros, hasta chocar con sus oscuros ojos. Acomodó la espalda contra el cabecero de la cama, observando al hombre semidesnudo sentado a su izquierda, con el cuerpo ladeado hacia él. De pronto ya no se le antojaba tan desagradable el tener que acostarse con el señor Kim. Era más que obvio que no le terminaba de agradar, pero se estaría mintiendo a sí mismo si no admitía que le atraía su forma de comportarse. Y por dios, ese cuerpo que poco a poco le iba revelando.

-¿Aun no has salido del armario?

Jonghyun alzó las cejas sorprendido mientras aferraba una de las piernas extendidas de Key, tirando de ella hasta tumbarlo en la cama. Sonrió al ver la expresión asustada en el rostro del rubio por unos segundos. Intentó zafarse de él pero el bajo era más fuerte. Pasó una pierna a cada lado de su cuerpo sin sentarse sobre él, inclinándose sobre su cuerpo para sostener sus muñecas en alto.

-No sé si contestarte o no, zorrito. Has dejado de tratarme de ‘usted’ y eso no me gusta.

Key le miraba sorprendido, sintiéndose vulnerable al no poder mover los brazos. Sin pensarlo mucho se arqueó hasta incorporarse lo suficiente, mordiendo el labio inferior del hombre que lo tenía preso. Jonghyun soltó un quejido grabe sin esperárselo. Apartó el rostro lentamente dejando que el rubio tirase hasta soltar su labio. Se miraron a los ojos fijamente durante unos segundos, notando la tensión sexual que empezaba a crecer entre ellos.
Kibum tiró entonces de las muñecas, queriendo soltarse mientras le desafiaba con la mirada. Jonghyun sonrió aferrándole con mayor fuerza mientras se pasaba lentamente la lengua por los labios. Como si le hubiesen golpeado el pecho con fuerza, el rubio dejó escapar un jadeo observando la escena. Sintió como el hombre se sentaba sobre sus caderas vestido aun con los pantalones.

-Juguemos, tenemos toda la noche.

Entonces soltó las manos del rubio, deslizando las propias por sus suaves brazos antes de retirarlas. El más joven se estremeció con ese roce inesperado, viéndose libre. Sentía el peso de Jonghyun sobre sus caderas y su intensa mirada recorriéndole el cuerpo semidesnudo. Se incorporó ayudándose con los brazos hasta estar los rostros de ambos a escasos centímetros. Sentados sobre la enorme cama, uno sobre el otro, en aquella lujosa habitación. Lentamente Kibum ladeo la cabeza hasta rozar los labios de su cliente.

-En ese caso, me gustaría terminar mi copa.

Hizo amago de levantarse y Jonghyun se lo permitió, quitándose de encima mientras se sentaba en la cama frente a él. Se levantó pasándose distraidamente una mano por el cabello rubio, serenándose mientras cogía una de las copas olvidadas sobre el mueble bar. No estaba seguro de cual era la suya, pero no importaba. Se humedeció los labios dándole la espalda al hombre sentada sobre la cama. Podía notar como estudiaba su cuerpo desde la distancia, sonrió ligeramente apurando la copa y dejándola de nuevo sobre el mueble bar. Oyó como Jonghyun se levantaba de la cama caminando hacia él. Ladeó el rostro mirándole de reojo al sentir una de sus manos en la cintura desnuda. Apartó su mano delicadamente al tiempo que se giraba para quedar frente a él retándole con la mirada a ir más lejos. Rozó con los dedos el cierre de su pantalón, tirando después con la intención de quitárselos. Jonghyun apartó de un violento manotazo la mano de Key de sus pantalones. En un acto reflejo el rubio abofeteó la mejilla del mayor. Antes de pensar en lo que había hecho, su cliente le empujó contra la pared con fuerza haciendo que la espalda chocase contra esta, haciéndole estremecer dolorido. Kibum volvió a golpearle con el ceño fruncido, haciendo girar el rostro del mayor por la bofetada. Jonghyun acorraló el cuerpo del rubio con el propio, pegándose por completo a él, dejando los brazos a ambos lados de su cabeza apoyados en la pared.

-Estás acorralado, zorrito.

Podía sentir el torso caliente y agitado del señor Kim contra el propio, su perfume embriagándole y la violencia en sus ojos. Alzó las manos llevándolas a su espalda desnuda, acariciando sus omóplatos en lo que parecía un abrazo. De pronto se arqueo clavando con fuerza las uñas en la piel de Jonghyun, recorriendo su espalda hasta la cintura del pantalón. Un ronco gemido de dolor junto a su oído le hizo girar el rostro para encontrarse con su mirada hambrienta. Sonrió con suficiencia. El mayor se separó lo suficiente como para poder aferrar el pelo del rubio y obligarlo a echar su cabeza hacia atrás. Sin darle tiempo a reaccionar, mordió con fuerza el blanco y apetecible cuello del chico. El grito no alertó al compañero que estaba fuera custodiando la puerta, acostumbrado a aquello. Jonghyun lamía con hambre la piel que sus dientes habían enrojecido. El menor se estremecía agitado, con las uñas clavadas en la baja espalda de él, disfrutando del camino que estaba tomando su lengua. Con un empujón en el vientre consiguió apartarlo de sí, aferrándose al cinturón de sus pantalones para poder dirigirle de nuevo contra la pared, esta vez cambiando las tornas. Key sonrió satisfecho al ver el cuerpo de su cliente entre la pared y su propio cuerpo, como hace unos segundos se había encontrado él. Tiró con fuerza del cinturón soltándolo, dejándolo caer a un lado antes de colar la mano dentro de sus pantalones, presionando. Jonghyun gruñó en voz baja aferrándose a la cintura de Kibum para pegarlo a él, queriendo sentir su cuerpo contra el propio. Deslizó las manos hasta su trasero masajeándolo más que satisfecho. El contacto visual no se había roto en ningún momento haciéndolo todo mucho más excitante. Ambos respiraban agitados ante las atenciones del otro. Recostado contra la pared, el mayor pegó el cuerpo de Key contra el propio, empezando con un roce que obligó al rubio a apartar la mano del interior de los pantalones de Jonghyun. Ambas erecciones aun cubiertas por la ropa, eran más que notorias, haciendo jadear al otro al sentirlo.

-Ahora es usted el acorralado, señor Kim.

Su voz cargada de un tono sexual le encendió por completo. Tiró de los boxers del menor lo que la situación le permitia, deslizando esta vez un dedo entre sus nalgas ejerciendo presión. Kibum se tensó por completo jadeando, arañando con fuerza los laterales del torso bien formado del hombre. Jonghyun siguió acariciándole con fuerza, llegando a arañarle en ocasiones, perdiendo poco a poco el control que se iba con cada gemido roto del menor. Presa del deseo lo empujó apartándolo de si y acabando con la pequeña sumisión que le había permitido al dejar que lo acorralase contra la pared. Key respiraba de forma entrecortada sin dejar de mirar al mayor, deshaciéndose por completo de los boxers dejando que se deslizasen por las blanquecinas piernas. Al llegar al suelo los apartó con el pie, alzando ligeramente los brazos en señal de entrega, con una sonrisa que retaba a hacerlo. Jonghyun se tomó su tiempo. Apoyado como estaba aun contra la pared, estudió cada centímetro del cuerpo desnudo del rubio frente a él. Su blanca piel perlada de pequeñas gotas de sudor brillaba bajo la luz de las lámparas que estaban junto a la cama. Acarició con la mirada el suave pecho de Key viendo como se estremecía, fijándose ahora en los marcados huesos de las caderas. Se humedeció los labios al contemplar su miembro erecto volviendo la vista a los ojos felinos.

-Date la vuelta.

Kibum se estremeció en cuanto las palabras salieron de los labios del señor Kim, tan roncas, sensuales. Pero no, no iba a rendirse aun, todavía conservaba algo de cordura. Cambió el peso de una pierna a otra en un sutil movimiento de caderas. Una traviesa sonrisa se extendió por sus labios.

-Oblígeme.

Jonghyun no se lo pensó dos veces. Se acercó a Key que fue retrocediendo divertido hasta dar contra el mueble bar. Sorprendido, el rubio pudo comprobar la facilidad con la que lo levantó, apartando con un brazo las copas vacías y la botella, sentándolo sobre la fría madera. No lo creía tan fuerte, pero no pudo evitar sentirse complacido ante el gesto. Se distrajo al notar que el mayor metía la mano en el bolsillo del pantalón que aun llevaba puesto, pero no pudo ver más ya que sus gruesos labios habían atrapado los propios. Jadeó en el beso sorprendido por la violencia y pasión con la que mordia y lamia. Reaccionando por fin, alzó los brazos para rodear el cuello de Jonghyun y acercarlo más a sí, necesitando más contacto entre ambos cuerpos. Sintió las manos del mayor alzarle las piernas, haciendo que apoyase los talones en la fría madera, exponiéndose por completo a él.

-Voy a follarte como no lo han hecho en tu vida, zorrito.

Kibum iba a replicar de manera burlona cuando sintió que entraba en él con violencia. Notando como se abría paso en su interior de una violenta estocada, dejó caer la cabeza hacia atrás en un gutural grito que hizo al mayor estremecerse de placer. Jonghyun le sentía caliente y estrecho, clavando los dedos en el interior de los muslos del rubio. Este le observaba con los labios entreabiertos por el deseo sin apartar la mirada de los labios del otro, humedos e hinchados. Con las lágrimas amenazando con escapar tras la violenta intromisión, Kibum se estremeció entre los brazos de su cliente, sintiéndose vulnerable. Cuando empezaba a moverse para volver a embestirlo, enredó los dedos en el cabello de su nuca, tirando de él para atrapar sus labios en un necesitado y ansioso beso. Jonghyun no tardó en corresponder, sintiendo los suaves y húmedos labios del menor amoldarse a los propios. El calor que desprendía el cuerpo contra el suyo no hacía más que volverlo loco a cada segundo. Sin poder posponerlo más, comenzó a moverse con fuerza en su interior. Las embestidas eran profundas y violentas, haciendo que el mueble bar golpease la pared con cada nuevo arrebato. Los quejidos se perdian entre hambrientos besos mientras los cuerpos de ambos hombres se acostumbraban el uno al otro.
Fue necesario romper el beso cuando un grito de placer, rasgó la garganta de Jonghyun al sentir como Key le aprisionaba en su interior.
El rubio no dejaba de jadear sobrepasado por la rudeza con la que le estaban poseyendo. No, nunca le habían follado así. Nunca había sentido la sensación de estar dividiéndose en dos con cada nueva intromisión. Ninguno de sus clientes, ni amantes, se atrevió a pensar, le habían hecho sentir aquel doloroso éxtasis. Mareado de la sensación que le producía sentir latigazos de placer reptando por su columna hasta estallar en su pecho, rodeó con el brazo los hombros del señor Kim, apoyando la mano libre sobre el mueble bar. Con la cabeza baja y el rostro oculto por el largo flequillo, se permitió gemir y morderse los labios de manera obscena. Aquel era su trabajo, sí, pero como lo estaba disfrutando. Ninguno de los escalofríos, jadeos, gemidos o susurros necesitados estaban siendo finjidos. Aquella noche no.
Jonghyun solo podía concentrarse en el perfecto cuerpo frente a él, en las violentas sacudidas o la placentera tensión que en ocasiones se daba. Sentía la piel del rubio arder bajo sus dedos, sosteniendo aun sus piernas en alto, proporcionando así poder embestirle con mayor facilidad. Ya no era dueño de sus acciones, de la enfermiza manera en la que aquel chico le había drogado y ahora estaba pagando las consecuencias. Buscó el hueco de su cuello cuando se abrazó a él. Su aroma ahora mucho más intenso se coló en su interior sin darle tregua, embotando su cabeza por completo. Mordió su cuello hasta oirle gritar, marcándole como suyo, saboreando con una húmeda caricia la pálida piel ahora amoratada.

-N-no.. A-ahh! m-me marque..!

Los gemidos de Key fueron callados con una violenta embestida que provocó un nuevo choque del mueble bar contra la pared. Convulsionándose por el placer, solo atinó a aferrarse con ambos brazos al cuello de su cliente, pidiendo más en mudos susurros. Jonghyun salió de él haciéndole jadear en un quejido necesitado. Se separó unos pasos tan solo para observarle entero, desviando una mano a deshacerse de la ropa que aun llevaba consigo, tirándola al suelo y apartándola con el pie.
Un alterado y húmedo Kibum se apoyaba contra la pared, aun jadeando con el rostro sonrojado y los labios hinchados entreabiertos. No apartaba la mirada de sus ojos, incluso mientras terminaba de desnudarse. Deslizó una mano por su perlado vientre hasta el miembro endurecido, empezando a brindarse largas caricias al observar completamente desnudo a su cliente. La madera sobre la que estaba sentado se había vuelto cálida bajo su ardiente cuerpo. El mayor no pudo más ante semejante espectáculo. Él tenía un límite, pero ese límite había sido sobrepasado en el momento en el que había sentido el interior de Key. Volvió a acercarse a él observando como le recibía con una suave, casi vencida, sonrisa. Rodeó su cintura con los fuertes brazos y lo pegó todo lo posible a sí, cargando con su delgado y flexible cuerpo hasta la cama. Lo dejó caer bajo su cuerpo, sorprendiéndose al verle gatear nada más rozar las sábanas. Kibum escapó de los brazos de Jonghyun empujando a este sobre el colchón, indicándole que se tumbase bocarriba.

-¿Quieres tener el control, zorrito?

Una risa coqueta bailoteó por la garganta del rubio mientras se sentaba a horcajadas sobre el vientre del mayor. Un ronco gemido anticipado inundó la habitación cuando ambos cuerpos entraron en contacto de nuevo.

Quemaban.

Las manos de Key se pasearon lentamente sobre el cuerpo trabajado de Jonghyun, bajo su atenta mirada, disfrutando del regalo de aquella noche. Sus anchos hombros, sus ligeramente marcados abdominales, su piel en contraste con la propia más oscura. Suspiró inclinándose para empezar a repartir pequeños mordiscos, arqueándose contra su cliente al notar como este se había aferrado a sus caderas guiándole de nuevo hacia su necesitada entrepierna. El rubio sintió el endurecido miembro de Jonghyun entre sus nalgas, comenzando a moverse contra él arrancando de esta manera jadeos excitados de su garganta. Dejó las manos sobre el vientre del mayor, ayudándose a hacer el vaivén más rápido. Gimiendo se inclinó para apoyar la frente sobre la de él, dejando que ambos alientos chocasen entre sus bocas.
Con los ojos entrecerrados por el placer, Jonghyun se sintió atrapado por la mirada felina de Key que parecía totalmente rendido a él. Alzó una mano para enterrarla en su pelo mientras el contacto visual no se rompía, haciéndole sentir una agradable sensación de electricidad. Mientras sus cuerpos seguian rozándose con necesidad, alzó el rostro para atrapar los hinchados labios del menor. Suaves, húmedos y salvajes. Y la batalla por el control del beso volvía a desatarse, aumentando la excitación entre ambos hombres.

-N-necesito.. otro c-condón..

La voz de Jonghyun sonaba irregular y mucho menos autoritaria de lo que hubiese querido. Arañó con fuerza las caderas de Kibum haciendo que este se incorporase de nuevo, sentado sobre su vientre. El rubio se peinó el cabello con prisa entre los dedos, inclinándose sobre la cama para alcanzar una de las mesillas que estaban junto a esta. Jonghyun no desaprovechó la oportunidad de observar su flexible cuerpo con descaro. Deslizo los dedos suavemente por su costado, haciendo que Kibum riese estremeciéndose antes de mirarle con desaprovación, aparentemente molesto. Sonrió por su actitud. Se deshizo del preservativo que había estado usando dejándolo a un lado, sobre el suelo. Key se había alzado sobre las rodillas mientras rasgaba con los dientes el envoltorio del nuevo, sin apartar la mirada de él. Jonghyun avanzó con las manos por los exquisitos muslos del más joven hasta aferrar sus nalgas con fuerza.

-Te quiero abajo.

Kibum se estremeció mordiéndose el labio inferior con fuerza. Se hizo a un lado sentándose en la cama, dejando el envoltorio sobre la mesilla. Mientras su cliente se incorporaba alcanzó a colocarle él mismo el condón, inclinándose y haciendo de aquello parte del juego. Con los labios recorrió el camino que le indicaba el poco vello que descencía por el vientre del moreno, acariciando con los dedos la largura de su miembro. Una vez estuvo cubierto, lo envolvió con labios hambrientos. Jonghyun se arqueó sobre la cama con un gemido ronco, enredando los dedos de una de su mano en el cabello rubio, tirando ligeramente de él. Su boca era caliente, húmeda y estrecha. Tan excitante como todo en Key, drogándolo con tan solo su presencia.

-Me gusta tu boca, zorrito. Me gustan tus labios y tu lengua.

Key alzó la mirada a sus ojos sin dejar de moverse lentamente, presionando sobre su largura, satisfecho al ver al mayor estremecerse de placer. Cuando pensaba haber conseguido el control de nuevo, un tirón de pelo le hizo quejarse molesto, alzando el rostro con el ceño fruncido. Jonghyun le retaba con la mirada, sentados ambos sobre la cama, uno frente al otro.

-Admita que le gusta todo de mí.

La sonrisa socarrona que se extendió por el rostro del moreno le hizo estremecerse. Dio otro tirón de pelo seguido de un quejido que dejó expuesto su cuello por completo. Key apoyó las manos sobre el blando colchón a medida que Jonghyun se inclinaba sobre él, lamiendo la sensible piel de su cuello. Cuando terminó se enfrentó a su mirada, cara a cara, disfrutando de la tensión sexual que parecía no acabar nunca entre ellos dos. Jonghyun aferró una de las piernas del rubio y tiró de él, obligándole después a voltearse quedando de cara a la cama.
Las palabras se atragantaron en la garganta de Kibum, convirtiéndose en un grito de placer. El moreno había vuelto a llenarlo con rudeza sin aviso alguno. Se quedó sin aliento, sintiendo la cabeza darle vueltas. Jonghyun se había dejado caer sobre él con todo su peso, llevando las manos a sus caderas, alzándolas para poder embestirle profundamente. Los jadeos y gemidos extasiados ya no tenían nombre. No eran capaces de diferenciar de qué labios escapaban.

-Me gusta todo de ti.

Las sábanas se arrugaron entre las manos de Key que gimoteaba vencido por aquella confesión, que cierta o no, le hacía sentir tan bien. Notaba la mejilla del moreno acariciar la propia cada vez que se hundía en su interior. Sus dedos clavarse en la piel de sus caderas aferrándolo. El sonido de cada ronco gemido acariciar su oído. Un escalofrío de puro placer le hizo arquearse pegándose aun más al torso ardiente de Jonghyun. Hundió el rostro en la almohada avergonzado de lo estrangulada que parecia su voz con cada violenta arremetida. Quiso gemir su nombre, pero no lo conocía. No conocía nada de aquel hombre que le estaba llevando al éxtasis.
Su corazón dolía con cada fuerte latido y sus pulmones quemaban con cada bocanada necesitada, pero el rubio que se estremecía rogando por más entre sus brazos era lo único en lo que podía concentrarse. Marcó su nuca con fuertes mordiscos, succionó y lamió la piel que fantaseó sería suya. Aumentó el ritmo de sus embestidas hasta sentirse agotado mientras sus piernas comenzaban a fallarle.

-¡¡A-ahhh!!

Por unos segundos todo se detuvo a su alrededor, mientras su cuerpo se convulsionaba extasiado por el orgasmo recorriéndolo de forma violenta y completa. Tras la tensión que aquello le provocaba, se dejó caer totalmente agotado sobre las sábanas, con la cabeza aun dándole vueltas y los ojos cerrados. Jonghyun aun se movía sobre él, rodeando su cintura con los fuertes brazos, colmando su cuello y mejilla de besos y lo que procuraba fuesen suaves mordiscos. No podía creer que hubiese terminado antes que su cliente, que no hubiese podido aguantar hasta dejarle terminar. Cualquier pensamiento que pasase por su cabeza pasó a un segundo plano cuando sintió al mayor arañar su vientre con fuerza, clavándose en él con una ultima y profunda estocada. El gemido ronco y estrangulado junto a su oído fue lo más excitante que había oído en mucho tiempo. Volvió a estremecerse totalmente agotado.
Jonghyun intentaba recuperar la cordura tras el orgasmo, incapaz de soltar el suave cuerpo relajado bajo el suyo. Apoyó la frente en su nuca durante unos segundos infundándose el ánimo suficiente como para separarse de él. Cuando se tumbó sobre las sábanas las notó desagradablemente frías. El gemido de disgusto que escapó traicionero de los labios de Kibum le hizo girarse para contemplarlo. Este seguía con los ojos cerrados totalmente acalorado. Respiraba alterado aun y no había soltado las sábanas de entre sus manos. Se obligó a apartar la mirada de él, incorporándose desnudo hacia la puerta que daba al baño, recogiendo las pruebas que había dejado tras de sí el sexo.
Cuando se duchó, saliendo del baño con la sensación adormilada que dejaba tras de sí en su cuerpo una noche como aquella, Key ya no estaba allí.
Se vistió lentamente, contemplando la habitación unos segundos antes de marcharse.

Su tiempo se había acabado.

Escrito por Gabriel Byron

16 comentarios en “PRIMER CONCURSO DE FANFICS DE MYFIRSTKISS : ONESHOT GANADOR

  1. *OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO*
    De verdad que amé este fic, me tuvo pendiente de absolutamente todo hasta el final >///wo<
    P-pero… esto no puede quedar así~!! D: Tiene que haber una continuación ;-;

  2. conti conti todas queremos una continuación estuvo de muerte lenta yo sabia que era un hombre lo sabia tienes mucho talento gabriel felicitaciones

  3. Gabriel, me daclaro tu ídola ;-; me encantó todo <3 estuve picadisima, la historia me atrapo mucho. Enserio, quisiera una continuacion *O*! Todas te estariamos eternamente agradecidas xD hahaha, enserio c'x

    Felicidades atrasadas lol

  4. ohh dios eh muerto eres genial esto fue genial realmente necesariamente tienes que hacer una segunda parte creo que todas lo desean jejeje es genial y felicidades ahh yo estaba haciendo tarea y esto me distrajo pero fue genial ahhh hermoso divino no se que mas decir pero realmente te estaria y no solo yo agradeciada de que hicieras la continuacion

  5. waaaaaa!!! fue buenisimo, pero que va a pasar despues de eso, osea, la conexion estubo… ahora que va a pasar <./ ohh!!
    besiin, me encanto tu one-shot:)

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