Piel limpia.

Una de las cosas que más nos obsesionan a las personas de piel grasa como yo es tener la piel limpia. Y aunque parezca una evidencia, para ello hay que limpiarla en profundidad. Yo tengo la suerte de que a pesar de que mi piel es grasa no es sensible a casi nada, con lo que no tengo que tener cuidados especiales para no irritarla. De este modo, basta con un limpiador sencillo (actualmente uso el Baking Powder de Etude House) y después el tónico Wonder Pore mezclado con un par de gotitas de aceite de árbol del té.

Aceite árbol del té ¿Por qué lo hago? Pues para que los poros además de limpios queden desinfectados. El aceite de árbol del té es antibacteriano, con lo que evita que se nos acumulen bacterias en los poros cuando los tenemos demasiado abiertos, y no los limpiamos correctamente. Este aceite es muy fácil de conseguir, en cualquier herboristería, o en tiendas del estilo The Body Shop se puede encontrar fácilmente y su precio no suele ser mayor de 6 €. Merece mucho la pena porque con sólo un par de gotitas añadidas en el tónico la piel queda limpia y fresca (con un olorcillo un tanto intenso que dura unos minutitos) y el botecito bien te puede durar un año abierto, aunque lo uses a diario.

¿Lo habéis usado alguna vez? ¿Notáis sus beneficios?

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